La Economía del Bien Común como modelo de empresa basada en los valores humanos

joseluisBlog, Comunidad profesional, Economía Humanizada1 Comment

Las empresas consiguen reforzar su capacidad económica y financiera cuando adquieren un compromiso con la sociedad y el territorio en el que operan.
Cada vez más, la sociedad demanda empresas con valores éticos y comprometidas socialmente, enfocadas a dar respuesta a las necesidades de las personas.

Estas exigencias no son incompatibles con la rentabilidad económica y la viabilidad empresarial, sino todo lo contrario.

Es lo que algunos autores del management denominan valor compartido y que practican aquellas empresas que basan sus criterios de decisión en la sostenibilidad, esto es, en la interrelación entre las tres dimensiones de la creación de valor: económica, social y medioambiental.

La creación de valor social y medioambiental (que representa el compromiso empresarial con la sociedad y las personas), refuerza el valor económico y financiero de la empresa, de manera que las empresas que buscan la sostenibilidad, son empresas que tienen garantizada su supervivencia a largo plazo y seguramente su éxito.

Durante estos últimos años, sobre todo a raíz de la crisis económica y financiera iniciada en 2008, han ido surgiendo nuevos enfoques de la economía que ponen en valor el papel de las personas y las necesidades reales de la sociedad.

Desde enfoques empresariales ya clásicos y asentados como el Cooperativismo, la Economía Social y la Economía Solidaria, donde la persona y el trabajo están por encima del capital, nacen otros enfoques que se incluyen dentro de la llamada nueva economía como la economía circular, la economía azul, la economía ciudadana, la economía descalza o la teoría del decrecimiento, entre otras.

Estas nuevas formas de entender la economía, nuevas en su denominación aunque muy antiguas en sus planteamientos, exigen a las empresas su compromiso con la sociedad y con los ciudadanos, y lo hacen desde una visión más humana y social de las organizaciones.

En la Economía del Bien Común, el crecimiento económico y el dinero ya no son un fin en sí mismo, sino el instrumento para alcanzar el bien común.

Desde los planteamientos apuntados, nace en el 2008, una forma de entender las relaciones económicas desde la perspectiva del interés general y el bien común. Se trata de un modelo económico que Christian Felber denomina Economía del Bien Común (EBC), y que desde el 2010 se está extendiendo con fuerza a nivel mundial.

Economía Humana

Según el EBC, las relaciones económicas han de pasar de estar regidas por el afán de lucro y la competencia a estarlo por el bien común y la cooperación.

El objetivo de la economía ha de ser la mejora del bienestar social y de la calidad de vida de las personas, así como la protección del medioambiente a través del control de la huella ecológica.

Las propuestas de este modelo se dirigen tanto a los aspectos de la macroeconomía como a los de la microeconomía, por lo que se puede considerar como un modelo económico global e integrado, que intenta poner la economía al servicio de las personas. Entre las propuestas de carácter macroeconómico se incluyen la creación de una zona mundial de comercio justo y la constitución de un banco central del bien común que se ocupe del control del dinero evitando su especulación y uso para fines particulares. También ofrece alternativas al modelo social y político a través de un sistema de democracia directa participativa y de la transparencia informativa.
El mayor desarrollo del modelo de la EBC hasta la fecha, se ha producido en el ámbito de las organizaciones.

Las empresas han de medir su éxito, no en base a los beneficios económicos, sino en base a su aportación al bien común a través de la creación de valor social y medioambiental.

En este sentido, el modelo ofrece una herramienta práctica que permite medir la contribución de una organización al bien común, como es el Balance del Bien Común. Este balance, complementario al balance financiero clásico, es aplicable a cualquier tipo de organización: empresas privadas con ánimo de lucro, organizaciones no lucrativas (asociaciones y fundaciones) y empresas y administraciones públicas.

A diferencia de otros modelos o enfoques (como el BCorp, la Economía Social o la Economía Solidaria), el modelo de la EBC es un modelo generalista aplicable a cualquier organización, lo que permite precisamente ofrecer una alternativa global.

Las organizaciones pueden cuantificar su aportación al bien común mediante la denominada Matriz del Bien Común, a través de la cual se relacionan los principios y valores universales de la dignidad humana, la solidaridad y justicia social, la sostenibilidad ecológica y la transparencia y codecisión con los grupos de contacto de la empresa (proveedores, financiadores, empleados, clientela y otras empresas y entorno social).

El Balance del Bien Común propone una gestión de la empresa basada en un enfoque ético y social dirigido a cada uno de dichos grupos de contacto.

Desde la perspectiva apuntada, se puede decir, por tanto, que el modelo de la EBC es un modelo apropiado para conseguir que las organizaciones desarrollen su actividad económica e implementen su funcionamiento a través de los valores humanos. Cooperativas, empresas sociales, empresas de capitales, organizaciones no lucrativas, universidades, ayuntamientos, …, cualquier tipo de organización puede contribuir al bien común a través del uso de los valores éticos y sociales y a la vez consolidarse como empresas viables y rentables.

Hablar de empresas del bien común es hablar de empresas más humanas.


Autor

Economia HumanaJoan Ramón Sanchís Palacio

Director de la Cátedra de Economía del Bien Común y Catedrático de Organización de Empresas en Universitat de València. Doctor en Economía de la Empresa, Catedrático de Organización de Empresas de la Universitat de València. Autor de los libros “La banca que necesitamos” y “Las cooperativas de crédito en España” y coautor de “El Modelo Consum”.

One Comment on “La Economía del Bien Común como modelo de empresa basada en los valores humanos”

  1. Gran desafio hacer entender que la EBC no va en contra de un buen estado de resultado comercial, sino al revés. Colabora para asegurar el buen resultado económico en el largo plazo y ademas genera círculos virtuosos.

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