El coaching está orientado al futuro y basado en la acción

Jose Luis - Economía HumanaBlog, Economía Humanizada, Emprender con valores, Equipo EHLeave a Comment

Economia Humana
En el siguiente artículo os compartimos una entrevista a Teresa Rodeja, cofundadora de Economía Humana y psicóloga experta en coaching publicada recientemente en la plataforma web de la Universitat Oberta de Catalunya, institución con la que colabora de forma habitual en programas de coaching y mindfulness.
Una oportunidad para conocer más de cerca una visión experta e innovadora sobre el coaching.

¿Como definirías el coaching?

El coaching es una metodología de intervención llevada a cabo por un profesional experto para acompañar a las personas y los equipos en procesos de transformación y desarrollo con el objetivo de potenciar su bienestar, mejorar personal y profesionalmente, y lograr resultados exitosos en un entorno en constante movimiento, mediante un proceso orientado al futuro y basado en la acción.

¿Cómo nació tu interés por esta disciplina?

Desde pequeña siento una fascinación y una curiosidad innatas por las personas y cómo afrontamos los retos de la vida… De ello he hecho mi profesión. Primero estudié Psicología y, como defensora de la formación continua y permanente a lo largo de la vida, seguidamente me he ido especializando en todas aquellas herramientas, recursos y metodologías que me ayudan y que amplían mi bagaje. Para mí, el coaching es un área natural de la psicología, ya que se trabaja con la persona en su totalidad y con sus procesos psicológicos, como la atención, la motivación, la conducta, el autoconocimiento, la orientación a resultados, la percepción… Por ello, considero que hice una evolución natural especializándome en coaching como metodología concreta y específica para el acompañamiento de personas y equipos en su crecimiento y mejora personal y profesional.

¿Por qué ha logrado tanto éxito en nuestra sociedad?

Estamos inmersos en una época de cambio permanente. En los diferentes ámbitos de la sociedad, surgen demandas y necesidades de acompañamiento para mantener o aumentar el bienestar tanto personal como profesional. Entre otras disciplinas de intervención, el coaching surge como respuesta a estas demandas y entra con fuerza como una metodología innovadora, centrada en las personas y orientada a la acción. En este sentido, el coaching ha llegado para quedarse, ya que es una de las metodologías más válidas y eficaces para acompañar a las personas en el desarrollo y el aprendizaje competencial y facilitar la toma de responsabilidad, la mejora de la empatía, la generación de confianza, la creatividad y el talento.

¿Qué beneficios puede aportar? 

Como metodología que interviene en los procesos de crecimiento y desarrollo, sea en el ámbito personal o en el profesional, sus beneficios se focalizan en desarrollar las habilidades y las competencias que necesitamos para una gestión y un rendimiento profesionales mejores, potenciar las fortalezas y las capacidades de afrontamiento, tomar conciencia de los retos y fijar objetivos, aprender a definir y canalizar acciones para la consecución de objetivos, facilitar y promover el cambio, generar autoconciencia, mejorar la manera de relacionarse con uno mismo y los demás, e identificar maneras de pensar, creencias, el lenguaje propio, los valores, las emociones… El coaching incide en los procesos de toma de conciencia y facilita el descubrimiento de los recursos internos, la definición de retos y la elaboración de acciones para conseguir los objetivos definidos, mediante una metodología de intervención que incide en la mejora de la comunicación interna, el aumento de la confianza y el fomento del autoliderazgo.

«Cada vez más, las empresas piden personas que, más allá de las competencias técnicas o curriculares, desarrollen la gestión emocional y la capacidad de interrelación con los demás»

¿Cómo puede influir en nuestra trayectoria profesional?

En nuestra trayectoria profesional, el coaching facilita el desarrollo de nuevos aprendizajes y nos acompaña a salir de nuestra zona de confort. Nos ayuda a descubrir y optimizar nuestros recursos internos, desarrollar y mejorar habilidades de interrelación, optimizar y gestionar el tiempo, identificar y cambiar creencias limitadoras, tomar mejores decisiones, desarrollar habilidades de solución de problemas, ampliar el mapa y la visión del entorno, desarrollar la autoconciencia, optimizar las capacidades y las fortalezas y minimizar las debilidades, transformar impedimentos en oportunidades de crecimiento, aprender a delegar, trabajar en equipo y gestionar conflictos, entre otros.

Cada vez más, las empresas piden personas que, más allá de las competencias técnicas o curriculares, desarrollen las competencias relacionadas con la gestión emocional y la capacidad de interrelación con los demás. El coaching se convierte en un recurso magnífico para dar respuesta a entornos laborales cambiantes y generadores de nuevas realidades: aporta visión, valor y un marco de referencia para acompañar a las organizaciones en el proceso de optimizar su gestión en línea con su propia misión, visión y valores, en que las personas trabajan orientadas a los objetivos comunes y al mismo tiempo son protagonistas de su propio desarrollo. Con el coaching, las empresas pueden invertir en el desarrollo de las personas, que es un punto clave para retener el talento, y en su compromiso.

¿Qué recomendarías a quien esté planteando formarse en coaching?

En nuestro país, la formación en coaching no está regulada. Recomendaría una búsqueda exhaustiva de lo que se ofrece a escala formativa en el mercado bajo unos parámetros como el número de horas formativas, que sea un programa universitario con un portafolio académico propio o bien un programa acreditado por alguna entidad certificadora en coaching, que tenga prácticas supervisadas, tutorías personalizadas, supervisión grupal, diversidad de docentes expertos en ámbitos diferentes…

¿Y qué recomendarías a los estudiantes que aún no están seguros de hacia dónde quieren enfocar su formación?

Tienen un amplio abanico de posibilidades entre las que elegir. Les diría que se detengan un momento y que se permitan «sentir» lo que los apasiona, lo que los emociona. Afortunadamente, la formación no termina nunca, estamos en constante evolución y la formación permanente y a lo largo de la vida es un eje vertebrador que acompaña y retroalimenta las experiencias vitales. Nunca debemos dejar de formarnos, de aprender, ni abandonar la curiosidad.

Los estudiantes de la UOC adquieren conocimientos utilizando diferentes recursos de aprendizaje digitales. ¿Cuáles destacarías de los vinculados a las asignaturas que impartes?

En las asignaturas de coaching que imparto, el intercambio y el feedback en los foros del aula virtual es fundamental y es uno de los recursos que más utilizamos. El hecho de impartir asignaturas que implican y requieren la interrelación continua entre personas hace que este feedback y el diálogo virtual estén muy presentes. Asimismo, utilizo vídeos de procesos de coaching para visibilizar y modelar un proceso de coaching en vivo. Hay varias actividades en las que los alumnos trabajan en pareja o en grupos reducidos y en el que el uso de recursos virtuales es vital (Skype, Hangouts, Drive, YouTube…). Por ejemplo, en algunas prácticas los alumnos deben elaborar un producto final (grabación, vídeo…) que comparten después en el aula virtual.

Autora: Marian Antón

Fuente: UOC (Universitat Oberta de Catalunya)

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