El peligro sistémico de la apertura de consciencia colectiva

Jose Luis - Economía HumanaBlog, Economía HumanizadaLeave a Comment

Una epidemia mundial se está extendiendo a un ritmo vertiginoso. y, de momento, ¡¡¡No hay vacuna para la felicidad!!!.

La OMB (Organización Mundial del Bienestar) espera que miles de millones de personas se contaminen en los próximos años.

Aquí tienes los síntomas de esta terrible enfermedad:

1- La tendencia a dejarse guiar por la intuición personal en lugar de actuar bajo la presión del miedo e ideas recibidas y preempaquetadas en el pasado.

2- Falta total de interés en juzgar a los demás, en juzgarse a uno mismo y en interesarse en cualquier cosa que genere conflictos, lo cual no quita valor al roce y la polarización.

3- La pérdida completa de la capacidad de preocuparse (este es uno de los síntomas más graves).

4- Un placer constante de apreciar las cosas y los seres tal como son, lo que lleva a la desaparición del hábito de querer cambiar los demás.

5- Un intenso deseo de transformarse para gestionar positivamente los pensamientos, las emociones, el cuerpo físico, la vida material y el medio ambiente, para desarrollar constantemente el potencial de salud, creatividad y amor.

6- Repetidos ataques de sonrisa, esa sonrisa que dice «gracias» y da una sensación de unidad y armonía con todo lo que vive.

7 – La reapertura al espíritu de la infancia, la simplicidad, la risa y la alegría.

8- Ser libres y responsables: momentos cada vez más comunes de comunicación consciente con el alma, que dan una sensación muy agradable de plenitud y felicidad.

9- Dedicar la energía a agradecer más qua a la queja.

10- La capacidad de vivir solos, en pareja, con la familia y la sociedad en fluidez e igualdad, sin jugar para hacer de víctimas, de verdugos o de salvadores.

11- Sentir responsable y feliz al ofrecer a al mundo sus sueños de un futuro abundante, armonioso y pacífico.

12- La aceptación total de la propia presencia en la tierra y la voluntad de elegir lo bello, lo bueno, la verdad y la vida en todo momento.

Si desea seguir viviendo con miedo, adicción, conflicto, enfermedad y cumplimiento, evite el contacto con personas con estos síntomas.

¡Esta enfermedad es extremadamente contagiosa!

Si ya tiene síntomas, sabed que es probable que la afección sea irreversible.

Los tratamientos médicos pueden eliminar temporalmente algunos síntomas, pero no pueden contrarrestar el progreso inevitable de la enfermedad.

No hay vacuna de felicidad.

Dado que esta enfermedad de la felicidad provoca la pérdida del miedo a la muerte, que es uno de los pilares centrales de las creencias de la sociedad materialista moderna, pueden surgir problemas sociales, como huelgas de guerrear y de la necesidad de tener razón, reuniones de personas felices para cantar, bailar y celebrar la vida, compartiendo y sanando círculos, ataques de locura y sesiones colectivas de liberación emocional

El inconsciente colectivo de la humanidad

Autor Anónimo. Compartimos este texto que circula en redes sociales y consideramos interesante en los momentos que actualmente atravesamos a nivel mundial.

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