Entrevista a Joan Giró, miembro del consejo asesor de Economía Humana

Jose Luis - Economía HumanaBlog, Consejo AsesorLeave a Comment

En esta entrevista publicada en la plataforma BCN Science Corner de la Diputació de Barcelona, Joan Giró nos habla de Economía Humana, de cómo integrar tecnología y cultura, del papel que pueden tener las empresas en esa integración y cómo se puede aplicar en la humanización de las ciudades mediante el concepto de smart cities que ha empezado a sonar con fuerza en los últimos años.

Joan Giró

Es ingeniero industrial, presidente del Consejo Asesor de la Asociación de Ingenieros GrausTic, secretario, miembro del Patronato, de la Fundación Interarts, miembro del Consejo Asesor de Economía Humana y del grupo Smart Cities de Ingenieros de Cataluña.

Las “smart cities” a veces se ven como una invasión de tecnología en la ciudad. Nosotros hemos propiciado un foro de reflexión, porque este movimiento beneficie al ciudadano y no sea una plataforma de negocio de empresas tecnológicas. 

Nos encontramos ante un cambio de paradigma en pro y por la sociedad civil y la protección del medio ambiente en el que participan diferentes disciplinas como la economía, la tecnología y la ciencia basada en la investigación pura y en la aplicada.

La organización “Economía Humana” dice en su web que es una plataforma para el impulso de una economía real al servicio de las personas y las empresas. ¿Cómo consiguen hacer realidad este impulso?

En la constitución de “Economía Humana” se hizo un manifiesto con 10 o 12 puntos y se estableció la guía de cómo actuar. Posteriormente se constituyó una red de contactos con personas y empresas que comulgan con estos valores comunes plasmados en el manifiesto.

Ferran Caudet es la persona que ideó desde Valencia la primera sede y actualmente está en varios puntos del Estado Español; junto con un consejo asesor se hace posible dar impulso a los valores que se proclaman, es decir humanizar la economía y proclamar una economía con valores donde la persona sea el centro, se defiende la economía circular y de proximidad.

Hacemos charlas, publicaciones, movimientos, difusión de la economía y un largo etcétera, una muestra es la reciente charla “Economía al desnudo” de la que hoy hemos publicado las conclusiones que celebramos en el Museo Europeo de Arte Moderno (MEAM). En esta charla participó, entre otros, el creador de “Triodos Bank”, habló de la economía de valores dentro de la banca. Otra persona explicó que hace 20 años montaron una Fundación sobre la ecología emocional (Fundació Àmbit). A través de todo esto se va haciendo una red de contactos de personas, empresas y entidades que se ayudan entre ellas, aparte tenemos consultoría para las personas o empresas que lo necesitan.

Y como es financian?

Las empresas que forman parte de esta red pagan una cuota que asegura unos mínimos, pero no buscamos tanto la financiación de la propia organización, sólo son 4 personas que lo están impulsando y es muy ligera, sino que lo que buscamos es contacto entre empresas y personas, para que entre ellas se apoyen. Queremos fomentar una economía con valores y que las empresas entre ellas se apoyen en el día a día.

La economía como ciencia social forma parte de la cultura. ¿Cree que la sociedad en general tiene el suficiente conocimiento sobre cultura económica?

Rotundamente no. Creo que es una lástima que en la escuela secundaria, ya no digo en la primaria que también se podrían hacer cosas, pero al menos en la secundaria deberían dar los elementos básicos para la vida en sociedad, entre ellos, conocimientos de economía. Así como en la universidad, actualmente con las especializaciones cada vez más restringidas se pierden de vista temas genéricos y fundamentales que todo el mundo necesita para el buen funcionamiento de las cosas. Yo por ejemplo, soy ingeniero industrial y lo primero que hice al terminar es hacer un máster en economía, aunque entonces en la carrera había algunas asignaturas de economía no era suficiente, tenía claro que para entrar en el mundo de la empresa un requisito básico son los conocimientos de economía.

Todo el mundo debería conocer lo que es el plan contable de una empresa, qué es un activo, un pasivo… conceptos básicos del día a díaJoan Giró

¿Qué esfuerzos cree que se deberían hacer para mejorar este conocimiento?

De entrada incorporar la economía en las enseñanzas obligatorias y hacerlo a través de proyectos y casos prácticos, incluso creo que se debería conocer lo qué es el plan contable de una empresa, qué es un activo, un pasivo … estos conceptos básicos los debería saber todo el mundo e incorporarlo al día a día.

Hoy en día se podría decir que la economía es en buena parte la base condicionante del bienestar. ¿Cómo gestionan desde la plataforma esta vertiente más social?

En el manifiesto de la plataforma de “Economía Humana” se habla de la persona como centro de la economía, se impulsa y se defiende que las empresas actúen respetando unos valores como es el caso de “Triodos Bank”. El objetivo principal de estas empresas no es la maximización de unos beneficios económicos, sino tener una responsabilidad social corporativa defendiendo la economía con valores. La propia organización hace un cribado para asegurar estas premisas.

Como miembro del Consejo Asesor de la Asociación de Ingenieros GrausTic, la Asociación de Profesionales TIC de Cataluña. ¿Cuáles cree que son las relaciones actuales entre la tecnología y la cultura y cómo deberían ser según su criterio?

Actualmente existe una contraposición entre lo que es la cultura y lo que es la tecnología, de las carreras tecnológicas se sacan las humanidades, parece que vayan separadas. Creo que esto es negativo, debería ser todo lo contrario. Desde las carreras universitarias deberían mantener estas dos vertientes juntas y esto sería un primer paso para que se vea la interacción entre una y otra disciplina, ambas necesarias para el ser humano y por tanto bajo ningún caso pueden ir separadas.

Se podría conseguir este acercamiento a través de los programas académicos que estuvieran juntos, a través de las diversas asociaciones o grupos de trabajo que deberían fomentar estas realidades, y a través de las empresas que también sean conscientes, como por ejemplo está haciendo ahora la Corporación catalana de medios audiovisuales con un programa “Revolución 4.0” que fomenta la unión entre tecnología y cultura.

Otras maneras de acercar estos dos ámbitos es a través de fundaciones que muchas empresas de ingeniería tienen y es una manera de potenciar la cultura en el ámbito tecnológico, un buen ejemplo fue Telefónica a través de su fundación FUNDESCO que hizo una gran promoción de la cultura, la Caixa con el Cosmocaixa es un ejemplo de divulgación cultural o Vodafone que con su fundación trabaja para facilitar el mundo a los discapacitados. De hecho, junto con la Diputación de Barcelona han facilitado instrumentos de accesibilidad a bibliotecas; por tanto empresas de ingeniería han creado estas Fundaciones para fomentar este ámbito cultural que desde la propia actividad de la empresa no se hace.

¿Y se podría hacer este acercamiento desde la propia empresa?

Depende de la empresa y del mercado. Desde el consejo asesor de Economía Humana por ejemplo, nosotros tenemos un triángulo que son las empresas, administraciones públicas y enseñanza. En este triángulo procuramos fomentar las vocaciones tecnológicas ya en la escuela secundaria, el aumento de la participación de la mujer en la vertiente tecnológica, es decir, aspectos que interaccionen en la parte tecnológica y lo que serían aspectos del resto de la sociedad .

Nosotros hacemos charlas en las escuelas para fomentar estas vocaciones tecnológicas, les hacemos jugar con juegos tecnológicos, etc. Desde la Asociación de Ingenieros GRAUSTIC, cada día de las comunicaciones, que es el 29 de septiembre, hacemos en Cosmocaixa actividades y otorgamos premios concretos, como es el premio al programa de radio o televisión que más divulgación ha hecho de las tecnologías; son maneras de impulsar el mundo de la comunicación y de las tecnologías.

¿Qué papel cree que juegan las empresas tecnológicas actualmente en el ecosistema de la comunicación y divulgación científica?

El papel que juegan en la parte de divulgación es sin duda a través de las Fundaciones y en la parte de comunicación. Hay empresas que han hecho de la creación cultural una empresa, como son las empresas de audiovisuales, es una clara aplicación de la tecnología a la creación de productos culturales, hay varias empresas premiadas con sus cortometrajes, documentales, etc. Están promoviendo una industria en que el output son productos culturales.

“Hay un movimiento en todo el mundo, todo el mundo quiere conseguir ser una “smart city”. Nosotros lo provocamos”Joan Giró

Como miembro del grupo Smart Cities de Ingenieros de Cataluña. ¿Nos podría explicar en qué consiste su labor?

Este grupo nació de unas jornadas que se hicieron en diciembre del año 2015 desde la Asociación de Ingenieros Graustic y la Asociación de Ingenieros Industriales de Cataluña, donde se hizo una reflexión sobre lo que son las smart cities y cómo repercuten en el ciudadano. Al terminar las jornadas algunos de los asistentes propusieron crear un grupo de trabajo para dar continuidad a estos temas. Se siguió trabajando en esta línea y en noviembre de 2016 se celebraron las segundas jornadas, también en Barcelona,  en la Asociación de Ingenieros. Se trataron varios puntos en diferentes talleres en paralelo de los cuales, este grupo de trabajo, extrajo las conclusiones y actualmente estamos preparando las jornadas para este año 2017 en las que se trabajará en la elaboración de una guía de resiliencia urbana, la cultura como eje de transformación de las ciudades y la incidencia en el bienestar social de las smart cities.

Posteriormente fomentamos la labor de difusión de lo que estamos haciendo para contraponer con otros actores de la sociedad y ver su reacción. En Barcelona se creó la primera exposición de smart cities hace 2 o 3 años, actualmente se hace cada año y lo lidera una persona que estuvo en el área de informática del Ayuntamiento de Barcelona, ​​Pilar Conesa. Este congreso tuvo tanto éxito que se ha convertido en un congreso mundial a nivel del “Congress Mobile”. Nosotros organizamos estas jornadas la semana antes de la expo de las “smart cities”, ya que es un periodo donde hay más sensibilización en estos temas.

¿Cómo empezó el concepto de “smart city”?

En el mundo actual tenemos “buzzwords” palabras que se ponen de moda, y “smart cities” se empezó a poner de moda para indicar lo que permiten las nuevas tecnologías aplicadas a las ciudades, a menudo en temas de transportes, de servicios públicos y que mejoran la calidad de estos servicios y la forma en que se hace. A raíz de esto hay un movimiento en todo el mundo, todo el mundo quiere conseguir ser una “smart city”. Nosotros lo provocamos.

Las “smart cities” a veces se ven como una invasión de tecnología en la ciudad, nosotros quisimos propiciar un foro de reflexión para que este movimiento acabara beneficiando al ciudadano y no una plataforma de negocio de empresas tecnológicas, sino que propicias una manera de mejorar la vida del ciudadano.

Como puede identificar un ciudadano corriente una “Smart City”?

Pondré un ejemplo de una vivencia que tuve la semana pasada en Londres. Cuando llegas a una ciudad como Londres, y en Barcelona actualmente también están trabajando en esta línea, lo primero que te planteas es cómo puedo acceder al transporte público? Lo más probable en una gran ciudad así es que tengas que utilizar cercanías, que tengas que usar metros, autobuses y no sabes muy bien por la mañana que quieres utilizar. Hasta ahora en Londres era como Barcelona, ​​piensas por qué zona estaré, qué me conviene tomar, si la T10, si cercanías, si tarjeta de un día, etc.
La semana pasada en cambio, pudimos utilizar la tarjeta de nuestro banco de Barcelona “contact less”. El servicio de transportes de Londres ha creado un sistema que puedes pagar con la tarjeta bancaria contactless (del banco que sea de todo el mundo) y no es necesario que decidas nada. Tú entras a la estación que te convenga y pasas la contactless, al salir la vuelves a pasar y vas utilizando todos los medios de transportes que quieras con la contactless. Al final del día el sistema te calcula de forma automática, de las tarifas existentes, cuál es la más económica y la más beneficiosa que se te puede aplicar por lo que tú has hecho ese día. Esta vez, usando todo el transporte que quise y sin preocuparme en comprar ningún tipo de tarjeta ni mirar conveniencias, con la dificultad de ir como turista que no sabes muy bien donde irás en el día, me salió más económico que ninguna otra vez y mucho más cómodo.

Es un claro ejemplo de “smart city” en beneficio del ciudadano, con una parte tecnológica que integra y que cruza fronteras de máquinas, de tecnologías, de empresas, etc. Otra iniciativa de smart city en Londres es que a partir del mes de junio la línea de metro de Victoria tiene una frecuencia de tren de 1 minuto. Son tecnologías aplicadas a las ciudades que terminan en beneficio del ciudadano, las podemos encontrar en muchos lugares.

¿Qué sinergias cree que son imprescindibles para la óptima evolución de las “Smart Cities” y cómo se pueden conseguir?

Lo primero que hay que conseguir es la transversalidad. Las “Smart cities” deben lograr confluir las diferentes disciplinas: arquitectos, ingenieros, antropólogos, historiadores, etc. y que trabajen de forma conjunta para un objetivo común que es beneficiar la vida del ciudadano. En ningún caso hacer acciones unilaterales en pro de los beneficios de una empresa concreta, sino tener en cuenta otros agentes, el entorno, etc. y establecer sinergias y acciones comunes.

Un ejemplo que va en contra de esta premisa son los contadores inteligentes que están poniendo algunas compañías eléctricas. Estos contadores no permiten al consumidor saber su consumo y en cambio, para la configuración establecida, a menudo obligan al cliente a contratar más potencia eléctrica de la que en realidad necesita ya que saltan de consumo en el momento de conectar varios electrodomésticos a la hora, aunque sea sólo por 2 o 3 minutos. Te obliga a subir el consumo energético contratado para que no corten la luz encareciendo así la factura, ya que se basa más en la contratación de la potencia que no en el consumo. Por lo tanto, esta aplicación tecnológica va en detrimento del ciudadano y es un claro ejemplo de una no aplicación tecnológica para una “smart city”. Otra cosa sería avisar de que no conectes según qué aparatos a la vez porque provoca un pico de consumo y esto hará que te veas obligado a contratar más potencia.

Usted ha estado siempre vinculado al mundo de la tecnología y de la empresa privada y es hombre de tecnología y ahora está inmerso en el mundo de la cultura, dado que en la actualidad está vinculado a una fundación privada cultural. ¿Como ve un tecnólogo que viene del mundo de la empresa el mundo de la cultura?

La primera impresión fue que el mundo de la cultura es un caos! Yo venía del mundo de la empresa tecnológica y mi primera inserción en el mundo de la cultura fue el “Foro Universal de las Culturas”, primero llevando la parte de logística y luego llevando la parte de atención al público. Aquello me impactó y empecé después a vincularme con la Fundación Desarrollo Comunitario, con Interarts, etc. Uno de los grandes éxitos del Foro fue la unidad de personas con discapacidad, que pasó a ser una experiencia de referencia para Barcelona de accesibilidad, ya que por allí pasaban muchas personas con discapacidad auditiva, visual, con lengua de signos y fue una muestra de lo que se podía hacer. Esto me dio una sensibilización que me hizo no dejar más la cultura, aunque después volví a trabajar a una empresa tecnológica y de las telecomunicaciones, pero compaginé tecnología y cultura.

Las empresas se han centrado en actividades de mecenazgo, en el sentido de que tal vez tienen la creencia de que para justificar su actividad mercantil deben contribuir a la actividad culturalJoan Giró

¿Qué estrategias se deberían aplicar para hacer realidad que “la ciencia y la tecnología también son cultura”?

No separar ciencias de letras, no sacar las humanidades de la carreras universitarias tecnológicas como se está haciendo hoy en día, incorporarlos a las carreras universitarias técnicas como hace arquitectura. Fomentar desde pequeños a todos los chicos y chicas la participación en actividades culturales.

Y para los que ya somos adultos?

Hay un activo que desde Graustic estamos tratando de encontrar líneas de acción, que son los que llamamos los “seniors”, hay todo un conjunto de personas que se han ido quedando sin trabajo con 50 o 55 años y que querrían desarrollar y ayudar en programas que ayuden a llevar la tecnología a personas del mundo cultural, acciones concretas a través de asociaciones, centros de la tercera edad, universidades y escuelas en general.

Esta premisa,¿cómo se da en las empresas de tecnología en las que ha trabajado?

Las empresas se han centrado en actividades de mecenazgo, en el sentido de que tal vez tienen la creencia de que para justificar su actividad mercantil deben contribuir a la actividad cultural, como es el caso del Liceo o el Palau de la Música que cuando entras ves un cartel con una serie de empresas que los patrocinan o colaboraciones con museos. En alguna de las empresas tecnológicas que he estado hacíamos formaciones en la Fundación Miró, es decir, se pueden hacer actividades dentro de la responsabilidad social y que den recursos económicos a entidades culturales y creo que es una labor que se está haciendo y potenciando. Haciéndolo directamente desde la empresa, no desde las fundaciones. Buscar de las actividades que hace la empresa, las que se pueden incluir en un ámbito cultural para dar valor; es decir, la formación se puede hacer en un hotel o en la Fundación Miró o enl Cosmocaixa, etc. Se puede hacer venir un coro a cantar a una cena o contratar un número de ballet al finalizar un acto, como hicimos en la última cena de “Economía Humana”. Es una manera de no separar estos dos mundos y en cambio sí integrarlos. Es la oportunidad para que todas aquellas personas vieran un número de ballet que quizás de otra manera no la hubieran visto o no están acostumbrados.

¿Interactúan estas empresas con otros actores que hacen divulgación científica (Centros de investigación, científicos u otros)?
 
En el caso del consejo asesor de GrausTic nos hemos basado en los 3 ejes comentados anteriormente: empresas, administraciones públicas y universidades; los hemos buscado y hecho a conciencia para provocar que haya interacción entre ellos.

Desde las empresas de tecnología que he participado, hemos tenido interacción con universidades, por ejemplo desde Philips Miniwatt hicimos un programa de investigación con la Universidad Politécnica de Cataluña, iniciamos los robots Miniwatt. Se buscan puentes que permiten la interacción entre empresas y universidades. Creo que uno de los problemas que tenemos es que a veces la universidad es un feudo que sólo sabe enseñar y no han tocado nunca la industria y la industria es un feudo de personas de industria que cuando dejaron la universidad no han vuelto.

Cualquier colaboración requiere un diálogo, a veces este hecho es lo que entorpece que se pueda interaccionar y hacer un trabajo conjunto. La universidad no quiere que parezca que lo que hace es dar mano de obra barata en la empresa y la empresa no quiere hacer un programa que no sea lo que quiere hacer, de la manera que lo quiere hacer y cuando lo quiere hacer . Esto hace que ambas partes no puedan beneficiarse de esta colaboración: la empresa de lo que le pueda aportar la universidad y la universidad de estar al día con los requerimientos actuales del mundo de la empresa.

A veces depende de la capacidad de las personas para tener un diálogo, en este caso pienso que haría falta que las empresas tuvieran estímulos para tener más contacto con las universidades, ya que así el director de cada empresa forzaría a que hubiera más diálogo y llegara a un acuerdo de colaboración. Podría haber estímulos fiscales, de premiar a las contrataciones con administraciones públicas, etc.

Un desafío para las propias universidades es qué enseñar que siga teniendo valor. Con la velocidad que tienen los cambios tecnológicos creo que han de enseñar a aprenderJoan Giró

¿Piensa que los tecnólogos se han hiper-especializado en sus disciplinas y les falta formación y perspectiva humanística?

Si, totalmente. Por varios motivos, porque la enseñanza está establecido así, porque desde pequeños puede que no les han potenciado a valorar las actividades culturales, hoy en día se está mejorando. Actualmente los tecnólogos con estos grados de 3 años tan especializados les falta totalmente la perspectiva humanística. A mí me parece bien si se entiende esta híper-especialización como un paso de un camino que tiene muchos y no sólo en el ámbito de especialidad, sino se abre a interaccionar y abrazar un ámbito más amplio no se podrá ni aportar. Es importante además de la especialización tocar otras disciplinas como la capacidad de hablar, de escribir, de comunicar, de entender … sin ellas es muy difícil que se pueda aportar a la sociedad.

¿Qué perspectivas pueden tener los tecnólogos?

Nunca ha habido tanta tecnología y tanto al alcance de todos, por lo tanto los tecnólogos cojan la especialidad de tecnología que cojan tienen muchas oportunidades. Otro tema es encontrar una necesidad real en la que uno pueda aportar valor; creo que cualquier persona que se apasiona con la tecnología puede aportar a la sociedad, ya que hoy en día no podemos vivir sin las tecnologías. Un desafío para las propias universidades es qué enseñar que siga teniendo valor. Con la velocidad que tienen los cambios tecnológicos, creo que han de enseñar a aprender. Por lo tanto los tecnólogos deben tener la capacidad de estudiar y seguir estudiando cada día porque lo que hoy haces, mañana puede estar totalmente obsoleto.

¿Cuál debería ser la formación cultural de los tecnólogos?

Los tecnólogos deberían tener una clara formación cultural, de lo contrario no son capaces ni de ver el impacto de cómo se está utilizando la tecnología en la sociedad.

Por ejemplo, todo lo que ha pasado con el medio ambiente es porque no se ha sido consciente de lo que vale destruir un móvil; se ha construido mirando unas utilidades pero sin pensar en el costo de la destrucción, de qué haré para que no quede una herencia de miles de años antes de que vuelva a tener efecto 0 en el medio ambiente. Todo esto si no hay una formación cultural importante es difícil que se dé. El tecnólogo debería tener una formación generalista como todo el mundo para poder hacer bien su trabajo.

Cómo se podría mejorar esta formación cultural?

Desde pequeños, incorporándolo al día a día, desde la sociedad y a nivel de empresa fomentando simposios, premios … que valoren las actividades culturales.

¿Qué peligros ve a los avances tecnológicos actuales?, niños que tienen ya teléfono móvil en propiedad, personas adultas dependientes del móvil … ¿Cree que la tecnología puede crear diversas adicciones?

Si, crea adicciones. Hay que saber buscar y encontrar unos equilibrios. La educación de los niños es la mejor manera de evitar el problema de las adicciones, el niño primero se le debe enseñar a hacer cosas, después a sentir y después ya se le enseñará a pensar, porque él mismo ya se preguntará por qué. La interacción con los padres, con los adultos, hacer diferentes actividades, esto es lo que lo alejará de las adicciones, no tanto no toques eso o ni juegues con la “tablet” sino hacerle hacer diferentes actividades en un equilibrio. Posiblemente debe haber una regulación de los contenidos que son accesibles a los niños, en franjas horarias, de edades, etc. En este sentido el Consejo del Audiovisual Catalán está muy atento, pero tiene el hándicap que puede controlar los programas emitidos desde Cataluña pero no los de fuera este territorio. Yo sí que creo que tiene que haber una cierta regulación, pero no obsesionarnos en que el peligro es la tableta.

Y en el caso de los adultos?

Para mí es exactamente el mismo caso que los niños, se basa en encontrar el equilibrio personal. Yo sigo creyendo más en estimular programas de moverse, de acción. Uno de los problemas de hoy en día es la falta de puestos de trabajo, esto hace que haya problemas económicos y muchas veces derivan en adicciones, se debería encontrar la manera de que las personas estén ocupadas en hacer cosas que sirvan para la sociedad y por ellas mismas. Creo mucho más en esto que no en una persona que no tiene nada más que hacer caiga en cualquiera de estas cosas. Creo más en buscar acciones positivas que no evitar que caigan en adicciones.

Cuando una empresa tecnológica se pone a diseñar un nuevo instrumento debe ser consciente del coste de la destrucción de ese instrumento para el medio ambienteJoan Giró

¿Cree que hay una parte ética de responsabilidad de las empresas de tecnología?

Sí que creo que hay una parte ética por parte de las empresas, desde Economía Humana fomentamos que las empresas asuman unos valores y tengan una ética propia. Creo que cuando una empresa tecnológica se pone a diseñar un nuevo instrumento debe ser consciente del coste de la destrucción de ese instrumento, mirar si hay la opción de evitar cualquier impacto sobre el medio ambiente, ver si tiene varias alternativas y si es así no puede escoger una que deje una huella en el medio ambiente de cientos de años. Y si opta por esta última, debe dar una solución desde el inicio, la que sea, pero no puede desentenderse. Otra cosa es que debe haber unas normas que deben cumplirse y estas empresas buscan muchas veces el vacío legal de alguna norma para colarse. Esto se debería evitar.

¿Cuáles son las grandes deficiencias de la tecnología?

Creo que la tecnología no tiene deficiencias como tal, sino lo que hay que tener es la utilización de la tecnología de acuerdo a unos criterios. La deficiencia está en el uso no en la tecnología. Hablaría del uso que se puede hacer de las tecnologías; a Madame Curie le planteaban el uso del radio, ella contestaba que dependerá de cómo se utilice pero decía “si yo encuentro que hay una radiación que puede curar unos tumores y que puede alargar la vida de unas personas, creo que yo lo tengo que hacer “. Otra cosa es que luego se pueda utilizar de otra manera.

¿Cómo se podría mejorar el acceso al conocimiento tecnológico entre la sociedad?

Estimulante cualquier idea y de todos. Que en todas las actividades donde hay soluciones tecnológicas se enseñe a las personas a hacerla servir; los navegadores del coche, monitorizaciones de la salud, en todas las actividades debe haber enseñanza para la persona que lo puede utilizar.
Hay una disciplina que se llama el diseño para todos, la ONCE hace mucha campaña, éste se basa en que el que diseña, quien que pone una tecnología en un lugar, tiene que pensar en que todo el  mundo pueda utilizarla, desde un niño de 5 años a una persona mayor de 90. Es decir, hay teclas de un teléfono que es muy difícil que una persona mayor las pueda utilizar, o en una lavadora o …. el diseño debe promover que sea fácil de utilizar para todos: ciegos, sordos, daltónicos, de rangos de edades diferentes, etc. En las charlas que organizamos de telecomunicaciones hablamos mucho de eso, de la importancia del acceso para todos a la tecnología ya desde el diseño.

Si los médicos no hubieran ido a buscar los ingenieros, hoy en día no habría robots en la cirugía o automatizaciones que hay dentro de los hospitales. Tiene que haber investigación pura, pero también la investigación aplicada es un déficit que tenemos en nuestro país.Joan Giró

¿Qué colaboraciones se podrían implantar para que sea así? ¿Quizás con entes públicos, redes públicas de equipamientos (bibliotecas, centros cívicos, museos, locales)?

Todas, todo el mundo al que se le ocurra y con todo el mundo. Todo el mundo tiene que pensar qué puedo estimular desde mi área y compartirlo y trabajar conjuntamente.

Actualmente hay un movimiento que quiere fomentar la participación ciudadana en la decisión de qué investigar o a qué encontrar solución según los intereses de la sociedad. ¿Qué opinión le merece esta corriente?

Muchas de las innovaciones que se han hecho han sido por casualidad, buscando algo han encontrado otra. Aun así, la mayor parte de las innovaciones han buscando solución a problemas concretos. Si los médicos no hubieran ido a buscar los ingenieros, hoy en día no habrían robots en la cirugía o automatizaciones que hay dentro de los hospitales, por lo tanto, considero que debe haber investigación pura, sin duda, pero también la investigación aplicada que es un déficit que tenemos en nuestro país.

La investigación aplicada es la que permite hacer cosas que impactan en la vida cotidiana, revierten directamente en la sociedad. Es el I + D, la parte de innovación, para fomentarlo tiene que haber diálogo y que los que tienen necesidades de investigación puedan pedir que se investigue en lo concreto.

Hoy día existe el término “prosumidor” que es a la vez productor y consumidor. Las redes sociales permiten que seamos a la vez promotores y consumidores; el consumidor sin darse cuenta pasa a ser el productor de contenidos, por ejemplo subiendo un vídeo en las redes sociales que se hace viral e interesa a un montón de personas. Es una manera de concebir diferente los impactos de la economía.

¿Qué iniciativas de divulgación de la tecnología conoce que considere de referencia?

Me parecen interesantes y de impacto por ejemplo la utilización de la radio a escuelas del barrio del raval en Barcelona. Los alumnos de esta escuela emiten un programa de radio que pueden escuchar todos. Me parece una muy buena iniciativa que ayuda a mantener a los jóvenes ocupados con nuevas tecnologías, ya que al conocer un programa de radio les permite conocer herramientas.

Todas las actividades que está haciendo Cosmocaixa para la divulgación de la ciencia a la sociedad, para mí son ejemplares.

El programa de industria 4.0 de la corporación catalana de medios audiovisuales … todos ellos son buenas iniciativas de divulgación de la ciencia y la tecnología.

Fuente: http://sciencecorner.diba.cat/node/100

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