Skip to main content

Aránzazu Cruces Domínguez

Constancia y confianza en la vida

Educación: Enfermera desarrollando la promoción de la salud en la infancia y la adolescencia. Psicoterapeuta. Graduada en enfermería. Psicoterapeuta. Experta universitaria en Hipnosis clínica y Técnicas de relajación. Formación en LKC de Economía Humana Formación en el Acompañamiento de la Vitalidad Esencial

Profesión: Enfermera desarrollando la promoción de la salud en la infancia y la adolescencia. Psicoterapeuta.

Territorio: Andalucía

Equipos de EH: Área de vitalidad

Bio profesional

Arancha es enfermera de vocación y profesión. Desde que terminó su formación universitaria ha trabajado en distintos ámbitos de la salud: servicios de emergencias, atención primaria y, en los últimos años, en el área de promoción de la salud. Su labor se centra en acompañar a niños, niñas, adolescentes y profesorado, ofreciendo espacios de aprendizaje y reflexión sobre salud emocional, relaciones afectivas y bienestar integral.

Su búsqueda constante por crecer y acompañar mejor a los demás la ha llevado a formarse en psicoterapia, salud emocional, técnicas de relajación, hipnosis y adicciones, con un especial interés en la salud sexual y las relaciones sanas.

Hoy integra la LKC tanto en su trabajo dentro del equipo de Vitalidad como en su labor educativa, diseñando recursos y dinámicas que facilitan a las nuevas generaciones herramientas para afrontar los desafíos de la vida con conciencia y equilibrio.

Cree firmemente que el ser humano es un aprendiz permanente, y que incluir la dimensión intangible es esencial para nuestra evolución y plenitud.

Recorrido en Economía Humana

El camino de Arancha en Economía Humana comienza con la Lectura Kinesiológica de Campo (LKC), primero desde la experimentación personal y el descubrimiento de su aplicación en entornos empresariales, acompañada por un miembro del equipo.

Atraída por la profundidad y el impacto de esta herramienta, cursa la formación en LKC en su segunda edición y, posteriormente, continúa su desarrollo en el programa de Acompañamiento de la Vitalidad Esencial, del que hoy forma parte.

Desde entonces, realiza armonizaciones de tangibles e intangibles para reconectar con la vitalidad en personas, empresas, familias y amigos, integrando la LKC también en su vida cotidiana como una práctica de conexión y equilibrio