Hay situaciones en las que hemos analizado todo.
Conocemos los hechos. Hemos hablado con las personas implicadas. Valoramos escenarios, consecuencias y posibles decisiones. Y, aun así, algo no termina de encajar.
Eso fue lo que le ocurrió a Marina Weiler.
Y hay algo que hace especialmente interesante su historia.
Marina es neurocientífica y profesora asistente de Psiquiatría y Ciencias Neuroconductuales en la División de Estudios Perceptuales (DOPS) de la Universidad de Virginia. Su trayectoria incluye investigación sobre Alzheimer mediante neuroimagen, estimulación cerebral y deterioro cognitivo en el National Institutes of Health, y trastornos de conciencia en UCLA. Actualmente sus intereses de investigación incluyen estados alterados de conciencia, experiencias fuera del cuerpo, mediumnidad y telepatía.
Es decir, Marina lleva años acercándose desde la ciencia a algunas de las preguntas más complejas sobre la relación entre cerebro, mente y conciencia. Y fue precisamente en uno de los momentos más difíciles de su vida profesional cuando conoció la Lectura Kinesiológica de Campo.
Cuando una crisis profesional parece no tener salida
Durante una evaluación anual, Marina recibió la comunicación de que su contrato con la universidad no sería renovado.
La noticia llegaba después de un periodo en el que ya había vivido situaciones dentro de su entorno profesional que describe como acoso, hostigamiento y control.
Aquella decisión marcó un punto de ruptura.
No solo estaba en juego su continuidad en la universidad. También una parte esencial de aquello que daba sentido a su vida.
“Entré en una depresión muy profunda porque amo lo que hago aquí. Forma parte de mi identidad, de quién soy.”
Marina había consultado con un abogado y llegó a contemplar la posibilidad de emprender acciones legales contra la universidad.
Desde la información que tenía en aquel momento, no veía ninguna alternativa. Había recibido una comunicación formal y sentía que se encontraba ante un callejón sin salida.
Es una situación que muchas personas que lideran equipos, organizaciones o proyectos conocen bien: tener mucha información y, sin embargo, sentir que seguimos sin comprender todo lo que está sucediendo.
Hay momentos en los que analizar más no aporta necesariamente más claridad. A veces necesitamos ampliar el mapa.
Intuición aplicada y consultoría con LKC ante una situación compleja
Marina conoció a Ferran Caudet, cofundador de Economía Humana, a través del investigador Álex Gómez-Marín.
Marina no conocía entonces la Lectura Kinesiológica de Campo (LKC) ni sabía en qué consistía esta metodología.
Durante su primer encuentro, Ferran realizó una lectura de su campo de información. A partir de aquella sesión comenzaron un acompañamiento que inicialmente tuvo una frecuencia semanal durante aproximadamente tres meses. Cuando la situación empezó a estabilizarse, los encuentros pasaron a realizarse mensualmente o cuando Marina lo necesitaba.
Una de las primeras cosas que la sorprendió fue comprobar que podía compartir muy pocos datos y, aun así, aparecía información relacionada con dinámicas que ella reconocía en su realidad.
“Siento que con Ferran le doy una cantidad muy pequeña de información y él es capaz de comprenderlo todo.”
Había, además, una barrera lingüística. Marina se comunicaba en un castellano limitado y no necesitaba reconstruir todas las conversaciones, explicar en profundidad los antecedentes o describir exhaustivamente a cada persona implicada.
Ella misma explica que le sorprendía recibir tanta información después de haber compartido apenas unas palabras.
Aquí aparece uno de los elementos centrales de la LKC: utilizar la intuición no como una ocurrencia o una sensación vaga, sino como una capacidad que puede ser entrenada, contrastada y aplicada a situaciones concretas.
LKC: entrenar la intuición para acceder a información más allá del mapa mental
En Economía Humana entendemos la intuición como una capacidad humana que puede desarrollarse.
La Lectura Kinesiológica de Campo utiliza las respuestas del cuerpo como vía para testar información que no siempre está disponible desde el análisis racional.
La metodología permite formular preguntas y aprender a discernir entre aquello que procede de nuestras creencias, expectativas o miedos y la información que emerge cuando conseguimos disminuir la interferencia del mapa mental.
Este aprendizaje se sostiene sobre cinco principios: confianza, ecuanimidad, discernimiento, humildad y perseverancia.
No se trata de sustituir la razón. Se trata de no convertirla en nuestra única fuente de información.
Durante la entrevista, Marina planteó precisamente una pregunta muy interesante: cuánto de lo que había experimentado estaba relacionado con la intuición especialmente desarrollada de Ferran y cuánto con la propia metodología.
Desde Economía Humana entendemos que ambas dimensiones están relacionadas.
Cada persona desarrolla la intuición de una manera singular y puede alcanzar diferentes niveles de profundidad según su recorrido, la práctica y su capacidad para reducir la interferencia mental. Ferran posee una intuición especialmente desarrollada después de muchos años de experiencia, pero la capacidad de acceder a información de campo no es exclusiva de él.
La LKC nace precisamente para entrenar esa capacidad, y diferentes profesionales del equipo de Economía Humana la utilizan en procesos de consultoría compartiendo una misma metodología y unos mismos principios.
David R. Hawkins: una de las referencias en el desarrollo de la LKC
Una de las influencias que forman parte del recorrido de la LKC es David R. Hawkins, psiquiatra y autor de El poder contra la fuerza.
Hawkins desarrolló su propuesta a partir del uso del test muscular y de la kinesiología como una forma de intentar acceder a información más allá del procesamiento racional consciente. Su obra explora la utilización del test muscular para evaluar respuestas ante diferentes afirmaciones y estímulos.
Su planteamiento fue también importante en el proceso de Marina.
Durante el acompañamiento, Ferran le recomendó El poder contra la fuerza. Marina recuerda que leer al comienzo del libro la posibilidad de utilizar el cuerpo para acceder a información fue para ella una revelación.
Se dio cuenta de algo que había estado presente durante muchos años: siempre había sido intuitiva, pero no había aprendido a escuchar conscientemente las señales de su cuerpo.
En Economía Humana utilizamos pedagógicamente la imagen del 1 % y el 99 % para explicar esta diferencia: el mapa mental opera con una parte limitada de aquello que somos capaces de percibir, mientras que la intuición puede abrirnos a una dimensión de información mucho mayor.
La LKC desarrolla esta inspiración dentro de una metodología propia: formular preguntas, testar las respuestas corporales, entrenar la intuición y, sobre todo, desarrollar el discernimiento necesario para disminuir la interferencia de nuestras expectativas, creencias y miedos.
No se trata de creer todo aquello que intuimos. Se trata de aprender a escuchar, testar y discernir.
Aprender a escuchar el cuerpo para tomar decisiones con más claridad
Uno de los cambios más profundos que Marina identifica no ocurrió fuera. Ocurrió dentro de ella.
A partir del acompañamiento comenzó a reconocer señales corporales que siempre habían estado presentes, pero a las que anteriormente no prestaba la misma atención.
Descubrió, por ejemplo, que determinados escalofríos o la piel de gallina aparecían cuando algo resonaba profundamente con ella. También empezó a observar que, cuando su corazón se aceleraba ante determinadas situaciones, podía ser una señal para detenerse. Si recibe un correo que la altera y siente esa aceleración, ya no responde inmediatamente. Espera. Observa qué está sucediendo y recupera claridad antes de decidir.
Marina lo expresa de una manera muy sencilla: “Nunca me arrepiento cuando escucho a mi cuerpo o a la intuición”.
Para quienes sostienen responsabilidades, esta diferencia puede ser esencial. Porque bajo presión es fácil confundir urgencia con importancia, miedo con prudencia, una reacción defensiva con una decisión consciente.
“Ya no dudo de mí misma.”
Marina explica además que ahora es mucho más capaz de identificar si su manera de actuar está basada en el miedo.
Ese quizá sea uno de los cambios más importantes de todo su proceso: no tener certeza absoluta, sino dejar de invalidar automáticamente aquello que percibimos.
Cuando la intuición muestra una posibilidad que los datos no permiten anticipar
Durante las primeras sesiones ocurrió algo que Marina sigue recordando especialmente.
Ella había consultado con un abogado y contemplaba la posibilidad de demandar a la universidad. No veía ninguna otra salida.
Durante una sesión se utilizó la LKC para indagar sobre aquella situación. La información que apareció apuntó en una dirección completamente diferente: Marina no necesitaría recurrir al abogado y, en aproximadamente dos semanas, la situación comenzaría a desbloquearse.
Marina no lo creyó: desde los datos de los que disponía, aquello simplemente no tenía sentido.
Diez días después recibió un correo de la Oficina del Provost. Según relata Marina, le comunicaron que la carta que había recibido sobre la no renovación de su contrato dejaba de ser válida porque no se habían seguido los procedimientos establecidos por la universidad. Además, se abriría una investigación sobre su caso.
Marina desconocía que su situación hubiera llegado hasta aquella instancia y no esperaba que la decisión pudiera revisarse.
¿Milagro, predicción o información que todavía no podíamos ver?
Desde la perspectiva de la LKC, este tipo de experiencias no se interpretan como milagros ni como ejercicios de adivinación.
La propuesta es otra: puede existir información relacionada con una situación que no estamos contemplando desde nuestro análisis consciente y a la que podemos aprender a acceder mediante la intuición.
La LKC proporciona una metodología para formular preguntas, testar esa información y entrenar el discernimiento. No busca convertir cada lectura en una certeza sobre el futuro: busca ampliar la información disponible.
En el caso de Marina, la lectura apuntó a una posibilidad que ella no podía imaginar con los datos de los que disponía.
Diez días después, los propios mecanismos institucionales hicieron visible una posibilidad que para ella había sido imposible anticipar desde su mapa mental.
De la persona al sistema: intuición aplicada a la transformación organizacional
El acompañamiento no se limitó a la situación individual de Marina.
La LKC parte de un principio fundamental: actuar desde el bien mayor de todas las partes. Esto implica observar a la persona, pero también el sistema del que forma parte: las relaciones, el equipo, la organización, su propósito y las dinámicas que pueden estar condicionando su evolución.
A medida que avanzaba el proceso comenzaron a realizarse lecturas relacionadas con la división completa.
Marina explica que se observaban cuestiones relacionadas con la calibración, la protección y las dinámicas que podían estar afectando al conjunto.
Con el tiempo, algunas de las personas vinculadas a dinámicas que ella consideraba especialmente dañinas abandonaron la institución y comenzó a percibir cambios en las relaciones.
Marina no idealiza lo sucedido. Reconoce que todavía quedan heridas y mucho recorrido por hacer. Pero señala una diferencia clara respecto al año anterior: “Ahora somos mucho más armónicos. Estamos más conectados. Nos respetamos más”. Y resume así la dimensión colectiva que tuvo para ella el proceso:
“En general podemos ver que toda la institución se ha beneficiado de las intervenciones. No solamente yo.”
Esta dimensión es fundamental para comprender la consultoría de Economía Humana.
Muchas veces una dificultad que aparece en una persona está expresando también algo del sistema al que pertenece.
La intuición aplicada mediante la LKC permite ampliar la mirada desde la persona hacia las relaciones, el equipo y la organización.
Cuando la lógica ya no basta para tomar una decisión
La experiencia de Marina conecta directamente con una dificultad habitual entre personas que lideran.
No suele faltarles información: han analizado escenarios, conocen las variables, han consultado con diferentes profesionales, saben qué riesgos existen.
Y, aun así, algo sigue sin encajar: tal vez una decisión aparentemente correcta genera internamente una sensación de incoherencia, tal vez existe una dinámica dentro de un equipo que todos perciben, pero nadie consigue explicar, o quizá sabemos que estamos decidiendo desde el miedo, pero todavía no podemos ver otra posibilidad.
Ahí aparece una de las aportaciones de la intuición aplicada y la consultoría con LKC: ampliar la información disponible cuando el análisis convencional ya no es suficiente para comprender la complejidad de una situación.
- ¿Qué parte de esta decisión nace del miedo?
- ¿Qué información puedo estar ignorando?
- ¿Qué está expresando mi cuerpo?
- ¿Qué dinámica colectiva está condicionando la situación?
- ¿Qué opción responde al bien mayor de las personas implicadas?
La intuición no elimina la complejidad, al contrario. Puede ayudarnos a relacionarnos con ella desde una mirada más amplia.
Marina Weiler, DOPS y un entorno científico singular
La historia adquiere otra dimensión por el contexto científico del que procede Marina.
La Division of Perceptual Studies (DOPS) pertenece a la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia y lleva décadas investigando fenómenos relacionados con la mente, el cuerpo y la naturaleza de la conciencia. Sus líneas actuales incluyen estados alterados de conciencia, experiencias cercanas a la muerte, experiencias fuera del cuerpo y fenómenos psi.
La Universidad de Virginia ocupa además el puesto n.º 4 entre las universidades públicas estadounidenses en la clasificación 2026 de U.S. News & World Report.
Este contexto hace especialmente relevante la experiencia de Marina. No porque su testimonio constituya una validación científica de la LKC. Sino porque procede de una investigadora acostumbrada precisamente a acercarse con curiosidad y metodología científica a fenómenos relacionados con la conciencia y la percepción.
¿Podrían investigarse científicamente la intuición y la LKC?
Al final de la entrevista quisimos preguntárselo directamente: ¿Podría estudiarse la Lectura Kinesiológica de Campo en DOPS?
La respuesta de Marina fue afirmativa:
“Definitivamente podríamos estudiar la LKC.”
Explicó también cuál tendría que ser el siguiente paso: comprender mucho mejor la metodología, concretar qué afirma poder hacer, cómo se accede a la información y cómo se interviene y, a partir de ahí, diseñar experimentos controlados para poner a prueba las hipótesis.
Y concluyó:
“Definitivamente podríamos estudiarlo aquí. Es exactamente el tipo de trabajo que hacemos.”
Actualmente no existe una investigación ni una colaboración formal anunciada entre DOPS y Economía Humana. Sí existe una conversación y una posibilidad de exploración.
Para Economía Humana, esta conexión abre una vía especialmente estimulante: seguir internacionalizando la consultoría y crear espacios de diálogo con entornos científicos interesados en la intuición, la percepción, la conciencia y las capacidades humanas.
No para buscar confirmaciones apresuradas, sino para formular mejores preguntas.
Una recomendación nacida de la experiencia
Cuando Marina cuenta su historia, explica que muchas personas le preguntan qué hizo.
Ha compartido ya el contacto de Ferran con varias personas de su entorno interesadas en conocer esta forma de acompañamiento.
Su recomendación no procede de una teoría. Procede de haber llegado al proceso sintiéndose atrapada en una situación que no comprendía y haber recuperado progresivamente confianza en su percepción y capacidad para relacionarse de otra manera con lo que estaba sucediendo.
“Lo recomiendo al cien por cien. Sin ninguna duda. Lo firmo.”
Cuando ampliar la percepción cambia la forma de avanzar
La historia de Marina comenzó con una crisis profesional que parecía no tener salida. Pero terminó abriendo preguntas mucho mayores. Sobre cómo tomamos decisiones.
- Sobre la información que queda fuera de nuestro mapa mental.
- Sobre nuestra capacidad para escuchar el cuerpo.
- Sobre la posibilidad de desarrollar y entrenar la intuición sin renunciar al discernimiento.
- Sobre lo que cambia cuando dejamos de observar únicamente a la persona y empezamos a mirar también el sistema del que forma parte.
Y ahora, también, sobre la posibilidad de seguir explorando científicamente algunas de estas preguntas en diálogo con entornos internacionales dedicados al estudio de la conciencia.
Para quienes lideran en contextos complejos, quizá la pregunta no sea siempre: ¿Qué más tengo que analizar?
A veces puede ser otra: ¿Qué información todavía no estoy viendo?
Ahí empieza otra manera de comprender. Y, muchas veces, también otra manera de avanzar.




